Riiiiiiing. El timbre por fin sonó, su sonido marcaba que empezaban las clases, y hoy era la primera vez en mucho tiempo que no me sentía cansada a esas horas de la mañana, eso tenía una explicación, mi cumpleaños, sería en dos días, y por fin cumpliría los 17, por eso estaba tan activa, quería hacer una gran fiesta, y mis amigas me ayudaban con ello.
Cuando entramos en clase dejamos nuestras mochilas encima de nuestros pupitres con la intención de dejarlas allí, e ir a un rincón más tranquilo de la clase; pero cuando nos íbamos a ir, llegó el profesor de inglés, nuestro tutor, y tuvimos que sentarnos cada una en nuestros sitios, que por desgracia están bastante lejos unos de otros.
-Buenos días a todos. -Dijo con una pequeña sonrisa. - Hoy tengo que presentaros a alguien.- Hizo un gesto con la mano para que ese ''alguien'' pasara.- Se llama James, James Reeves. Es de Londres y ha venido a pasar aquí este curso, por suerte sabe hablar bien el español.
Al principio no presté mucha atención, pero cuando lo vi, sin razón alguna me dio un vuelco el corazón. Sin poder evitarlo me quedé embobada mirando sus ojos verdes, que brillaban como esmeraldas. Escuché que el profesor decía algo, pero yo seguía ensimismada con él hasta que me di cuenta de que venía hacia mí. Lo vi sentarse detrás de mi sitio, y no se me ocurrió otra cosa que darme la vuelta y mirarle con cara de imbécil.
-Emmm...Hola, soy James.-Dijo en un susurro.-Y tu eres...
-¡Si! Digo...soy Táhmina, bueno todos me llaman Tam, o Tami...-No podía dejar de mirar a sus ojos verdes, seguramente pensará que parezco una estúpida.
Me di la vuelta y me quedé alucinada cuando vi que todas las chicas de mi clase me miraban con desprecio; no, todas no, la única que me sonreía era mi mejor amiga Kate, lo agradecí, porque todas las demás, incluidas mis amigas del grupo me miraban echando chispas.
# # #
Al fin llegó la hora del descanso, aunque no estaba agotada de dos horas seguidas de clases, sino porque había estado nerviosa al saber que había tenido al chico nuevo detrás de mí.
Cuando estaba en el último peldaño, a punto de salir al exterior, algo me tocó la espalda, aunque no me sorprendí, porque había grupos enormes de chicos bajando a toda prisa, pero a quien no me esperaba era a él.
-Ven un segundo- sonrió ligeramente.- Aquí hay mucha gente.
Me cogió la mano y el corazón casi se me sale, me llevó al hueco de la escalera y me miró sonriendo.
-¿Te he asustado?- dijo riendo, seguramente por la cara que puse al mirarle.
-Em...si un poco, ¿necesitas algo?- mi voz aún salía entrecortada, pero se disimulaba por toda la gente que bajaba las escaleras.
-Si, antes en clase no me he presentado bien, me llamo James Reeves.-Me tendió la mano, me quede mirándola un par de segundos y se la cogí.
Cuando me soltó, se movió rápidamente y me pilló desprevenida, me cogió de los hombros y me dio un beso en cada mejilla. Abrí los ojos como platos, eso si que no me lo esperaba; el mero contacto con su piel me sobrecogía.
- Oye, ¿me haces un favor?- me dijo, hasta su pequeño acento inglés me encantaba.
-Sí, ¿qué necesitas?-Esta vez la voz salió normal.
-Pues como te acabo de conocer...¿me podrías enseñar el instituto?
-Claro, ¿vamos ahora?
Asintió lentamente, y nos dirigimos hacia la biblioteca, escaleras arriba.
Cuando le enseñé el instituto, aun faltaban diez minutos para que acabara el descanso, entonces lo vi girarse hacia otras escaleras un poco más alejadas de nosotros.
-¿Qué hay allí?- preguntó mirando hacia el lugar.
-Pues... por esas escaleras se llega a la azotea.-¿Quieres subir?
Asintió con una sonrisa. Subimos por las escaleras y al ver la puerta cerrada, me frustré un poco, tenía ganas de enseñarle ese lugar.
-Está cerrado.-dije con el ceño fruncido.
-¿Y?
-Pues que no se puede entrar.
-Eso tu no lo sabes.- Se acercó hacia mí por la espalda, y soltó una de las horquillas que tenía en el pelo, al quitarla rozó con los dedos suavemente mi sien y se me erizó el vello del cuello.
-¿En serio James? Eso solo se hace en las películas.- dije medio riéndome.
Oí dos chasquidos seguidos, y para mi sorpresa vi como empujaba la puerta suavemente y se abría.
Salimos afuera y una ráfaga de viento penetró en mi cuerpo haciéndome tiritar, ¿cómo podía hacer tanto frío a principios de noviembre?
Salimos afuera y una ráfaga de viento penetró en mi cuerpo haciéndome tiritar, ¿cómo podía hacer tanto frío a principios de noviembre?
-¿Tienes frío?- dijo con cara de asombro.
-Emm..si, ¿tú no?- Dije, pero antes de que le diera tiempo a decir nada, me respondí yo misma.- Ahh, claro...Allí en Londres todavía hace más frío que aquí...
Me sonrió asintiendo, y se dirigió hacia mí en dos zancadas, a continuación me rodeó los hombros con un brazo y me dijo: -¿Mejor así?
Asentí, no sabía que decir, lo conocía de hace un par de horas y ya tenemos esta confianza...
Apoyé mi cabeza en su hombro lentamente, hasta que mi cuello se relajó.
-Tengo que contarte algo...-dijo lentamente.
-Emm..si, ¿tú no?- Dije, pero antes de que le diera tiempo a decir nada, me respondí yo misma.- Ahh, claro...Allí en Londres todavía hace más frío que aquí...
Me sonrió asintiendo, y se dirigió hacia mí en dos zancadas, a continuación me rodeó los hombros con un brazo y me dijo: -¿Mejor así?
Asentí, no sabía que decir, lo conocía de hace un par de horas y ya tenemos esta confianza...
Apoyé mi cabeza en su hombro lentamente, hasta que mi cuello se relajó.
-Tengo que contarte algo...-dijo lentamente.
Esta muy bien :).Me alegra que me dejaras tu link en mi blog porque esta muy bien :).Aqui tienes otra seguidora :)
ResponderEliminarGraciias de veerdad! :) Tu blog también es genial, aunque no me puedo suscribir, no se porqué :S
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